jueves, 3 de noviembre de 2011

DE CHERQUENCO A PACHACÚTEC


" Donde termina el asfalto comienza Fe y Alegría"


Testimonio de la Hermana María Inés Hernández Figueroa
                        
Nota del editor:
Cuando en el mes de octubre de 2011 me contacté con la Hermana María Inés y le solicité una nota suya para estas Crónicas, ella, con la benevolencia de su investidura me dijo esto que es muy hermoso :  "  Me voy a dar un espacio para escibir algo. Quiero a mi pueblo tanto como usted. Si hoy soy religiosa es porque mi pueblo fue el primer propulsor y formador de mi vocación". 
           Hermana María Inés y su padre, José Orlando Hernández
                                       Figueroa Q:E:P:D

Nací en el Fundo El Angelito de Cherquenco el 21 de junio de 1965. Soy hija de Don José Orlando Hernández Figueroa y de Doña Efigenia Figueroa Riquelme. Soy la segunda hija de cinco hemanos, Patricia, José, Alicia y Gabriela. A la edad de 5 años junto a mis abuelitos paternos nos fuimos a vivir a Santa Carolina en Cherquenco. Estudié mi enseñanza básica en la Escuela Misional María Inmaculada hasta el año 1980.
Fue en mi parroquia San José de Cherquenco donde recibí los Sacramentos del Baustismo y Primera Comunión por manos del padre Osvaldo Vega y en 1979 el Sacramento de la Confirmación por Monseñor Sixto José Parzinger.
Fue en mi pueblo, en mi parroquia, en mi colegio y junto a mi familia donde empezó toda una formación cristiana centrada en valores que inspiraron el deseo de consagrar mi vida a Dios.
Guiada por mis padres, los que siempre me han acompañado en mi caminar y por el Sr. Celin Gutiérrez, que era el director de la escuela, llegué a Cunco en 1981. Aquí en Cunco estudié la enseñanza media y al término de ésta ingresé a la Congregación Hermanas de la Santa Cruz, donde recibí la formación para consagrarme al Señor, la cual se realizó el 26 de enero de 1986. Permanecí allí hasta el año 1990, para luego ir a la Casa Provincial en Temuco  donde en 1994 hice mis votos perpetuos. El 14 de enero de 2011 celebré junto a mi familia y mis Hermanas de la Congregación los 25 años de vida religiosa.
Junto a mi preparación a la vida religiosa me fui formando profesionalmente . Soy Educadora y como tal he trabajado en Cunco, Colegio Santa Cruz, Escuela Agrícola Ñielol y en el Internado Santa Isabel de Panguipulli, como Directora.
En el año 2001 como Congregación cumplimos 100 años desde que las primeras Hermanas Misioneras llegaron a Chile. Eso nos permitió revisarnos y ver qué era lo que el Señor quería de nuestra Congregación en los años siguientes.
Comenzamos todo un trabajo de reflexión y búsqueda y llegamos a la conclusión de que deseábamos ir donde nos necesitaran, donde no había presencia de vida religiosa, donde terminara el asfalto. Nos contactamos con el Movimiento de Educación Popular Fe y Alegría que se dedica a entregar una educación de calidad en valores cristianos, gratuita, en los sectores más desposeídos del Perú y del mundo e hicimos una alianza.
Es así como en el año 2002, llegamos a Pachacútec-Ventanilla-Callao-Perú; para comenzar aquí el proyecto de la Provincia.  Iniciamos esta misión las Hermanas Mariela, Verónica, Valeska y Yo, además nos ayudaron dos profesoras Maura y Teresa. El 2 de abril comenzaron las clases en una fantástica aula que sólo tenía construídas las paredes, sin techo ni piso. A  pesar de todo, Dios nos regaló 140 alumnos a quienes se les ubicó entre los grados 1º y 2º de primaria. En la actualidad (2011) el colegio ha crecido, gracias a la infinita misericordia de Dios manifestada en las múltiples donaciones de personas solidarias que se han comprometido con este noble y justo proyecto en beneficio de los predilectos de Jesús: los niños pobres. Hoy albergamos a 897 alumnos comprendidos en los niveles de Inicial, Primaria y Secundaria.
 Hace nueve años que estoy por aquí, cada año regreso al pueblo que me vio nacer, para recuperar energías y volver a Pachacútec para continuar esta misión acompañada por la oración de mis coterráneos y de mis Hermanas de la Santa Cruz. Aquí la vida diaria se transforma en un milagro. El milagro que juntos podemos: "Despertar Vida, Cultivar Vida, Sembrar Vida".

                                                        Colegio Nº 59 Fe y Alegría en Pachacútec

LA CIUDADELA DE PACHACÚTEC

La ciudadela nace el 3 de febrero del año 2000, iniciando su historia con la invasión espontánea por familias que llegaron desde la sierra, selva y costa en busca de un mejor futuro. Luego de enfrentamientos y negociaciones con el gobierno de Don Alberto Fujimori, los invasores fueron reubicados en los arenales del norte de Ventanilla. Lo cual cambió radicalmente la composición poblacional y costumbres del distrito.

     Vista parcial de Pachacútec-Ventanilla-Callao-Perú

Con el sugimiento de esta ciudadela surgen también las necesidades de atender la población en su educación y demás necesidades básicas. Los dirigentes poblacionales solicitan la creación de colegios de Inicial, Primaria y Secundaria.
Los padres de familia de estos niños se organizan y piden a la Dirección de Educación del Callao y al Movimiento Integral Fe y Alegría del Perú la creación de un colegio en el Asentamiento Humano Los Olivos de la Paz en Pachacútec; haciéndose realidad su sueño el 1 de abril de 2002.
La problemática de las familias es crítica, pues deben sacar adelante a sus hijos a pesar de las dificultades que atraviesan: desempleo, carencia de servicios básicos, viviendas precarias, familias extensas y mono parentales.


Nota del editor:  La Hermana María Inés no nos cuenta que ella, Maria Inés Hernández F. de  Cherquenco es la Directora y una de las impulsoras de este maravilloso proyecto educativo en beneficio de los niños peruanos. Felicitaciones Hermana en nombre de todos los cherquenquinos. Que Dios la bendiga siempre.                                     
Hermana María Inés con uno de sus alumnos


Video sobre Movimiento Fe y Alegría

         Religiosas que trabajan junto a Hermana María Inés.

Datos personales

Mi foto
Concepción, Región del Bío Bío, Chile