viernes, 27 de abril de 2012

C HE R Q U E N C O


La localidad chilena de Cherquenco se encuentra ubicada en la Región de la Araucanía en los 38°, 65" de Latitud Sur y los 72°, 5" de Longitud Oeste, en un hermoso valle que tiene como telón de fondo al hermoso e inquieto Volcán Llaima. Es parte de la Provincia de Cautín.
Los primitivos habitantes de esta zona pertenecieron a la etnia aborigen de los araucanos o mapuches que hablaban una lengua lamada Mapudungún o Mapuche.
Mapu= Tierra ; Che=hombre.
Por lo tanto, Cherquenco se puede traducir así:
Chercán pajarillo chileno; Co= agua. Agua del chercán.
Aunque hay algunos especialistas que traducen al español como "agua del refugio".
A la llegada de los españoles a la zona a mediados del siglo XVI este pueblo estaba en una etapa de transición de una cultura primaria a una secundaria.
Siempre Cherquenco ha sido un pueblo pequeño con una media de población de dos mil habitantes, queda a 65 kilómetros al sureste de la capital regional la ciudad de Temuco. (Temu= árbol chileno; Co= agua).
Cherquenco no registra fecha exacta de fundación, pero a partir de 1895, terminada la "Pacificación de la Araucanía", y amparados por la dictación de una ley de colonización se empiezan a instalar en el lugar algunas familias chilenas y extranjeras de alemanes y españoles principalmente, con la misión de incorporar estas tierras a la actividad económica del país.

Cherquenco pertenece territorialmente a la Comuna de Vilcún desde el año 1926, año en que se decreta la creación de la comuna junto a los poblados de San Patricio, General López y Vilcún. Es una comuna esencialmente agrícola y ganadera en la actualidad.

A poco andar ,Cherquenco se manifiesta como una excelente plaza maderera y hasta 1965 seguirá siendo esa su principal actividad. La agricultura y la ganadería debieron esperar. No fue prioridad cultivar la tierra, el bosque estaba ahí. Sólo había que explotarlo y sin una gran inversión se aseguraban rápidos retornos. Desde el pueblo de San Patricio y hasta la cordillera misma, pasando por Cherquenco, todo era un gran bosque de especies nativas como el robles, raulíes, pellínes, araucarias, tepas , canelos, ulmos, etc,. Sólo después de talar los bosques se empiezan a desarrollar laagricultura y la ganadería..

Ya a partir de 1900, hay registros de que los colonos llegados al lugar desarrollan actividades agrícolas, ganaderas, comerciales y especialmente madereras. También estos registros indican que ,Cherquenco y San Patricio ya existían como poblados, cuando surge Vilcún en 1902.

Algunas de las primeras familias que aparecen nombradas como establecidas en el lugar son las de Don Carlos Keller y su señora Ema Rueff, Don Carlos Peak, Don Casimiro Escribano y las familias Vicuña, Morandé , Clavería, Gostín, Andrade, Marín,
 El ferrocarril llega a Cherquenco el año 1917 y en el año 1916 Don Carlos Peack loteó y vendió terrenos de su propiedad aledaños al lugar por donde pasaría la línea ferrea.
El pueblo se formó y creció en forma longitudinal de Este a Oeste a ambos lados de la línea ferroviaria. Junto con el ferrocarril llegan empresas madereras, obreros, funcionarios, comerciantes y emborrachadores de perdiz. Surgen negocios por doquier, construcciones, cantinas, carabineros, pastores y un par de escuelas.
Recuerdo que cuando mi padre compró a Angel Gostín ,su casa de calle Deportes con Constitución en 1950, no se pudo hacer la escritura de venta correspondiente, porque los terrenos aún figuraban a nombre del Sr. Peack ,y éste y sus descendientes no fueron habidos. Seguramente la venta del loteo realizado por mister Peack nunca se protocolizó, pero tampoco nunca su venta fue puesta en duda por nadie. Eran tiempos en que la palabra empeñada o un papel firmado tenían valor. Era algo de común ocurrencia en la pertenencia de las propiedades antes de 1950.

Con la llegada del ferrocarril , que dió un gran impulso a la explotación maderera, Cherquenco vivió hasta 1965 una efervescencia económica, demográfica y social que dificilmente se vuelva a repetir. Tres y hasta cuatro veces por semana salía un tren de carga repleto de madera nativa elaborada o semi elaborada con destino al norte para saciar el hambre vegetal de las grandes ciudades, llevándose el esfuerzo, las penas e ilusiones de cientos de trabajadores forestales. Millones de pulgadas de madera salieron desde Cherquenco al resto del país. Primero en carreta hasta la línea central en Cajón y posteriormente por ferrocarril. También, hubo también un tren de pasajeros que diariamente hacía el recorrido Temuco Cherquenco viciversa.
Miles de hectáreas fueron taladas, millones de árboles nativos desaparecieron para siempre.
Una vez que se acaba la madera el pueblo languidece, se van las grandes empresas madereras, se va la gente, cesa el movimiento comercial y hoy Cherquenco es uno más de los apacibles pueblos provincianos chilenos.
El turismo rural, el deseo de los habitantes de las grandes ciudades de volver a lo natural, la posibilidad que más gente pueda practicar deportes de montaña y las bellezas naturales de la zona, son la esperanza de seguir soportando dignamente, el paso del tiempo para este Cherquenco que supo de tiempos mejores.



Adriana Marín Andrade: " Para mí Cherquenco es algo muy especial: nacimiento, infancia, pololeo, matrimonio, hijos, lindos recuerdos".

Fuad Riadi Marín:  "Cherquenco tiene algo mágico"



 

viernes, 20 de abril de 2012

B I M A S.A.




La empresa Bima fue la principal industria maderera de Cherquenco en el siglo XX.

Bima es una sigla que correspondía a Bosques e Industrias Madereras S.A., era la principal industria maderera de Chile hasta 1960. Tenía faenas en Lo Espejo, Puerto Montt, Arauco y otros lugares de Chile. Su sede administrativa estaba en la primera cuadra de calle Gálvez en Santiago.

Se fundó en base a la compra de la Empresa Maderas Hernández de propiedad del empresario español Don Dionisio Hernández a fines de mil novecientos treinta.

En Cherquenco Bima compró muchos bosques e instaló al menos seis aserraderos permanentes en Los Lleuques, Lagunillas, El Trueno y otros sectores que abastecían de madera en bruto a una barraca en Cherquenco.


Esta barraca la más grande de Chile donde regularmente trabajaban ciento cincuenta personas funcionó por más de treinta años en el pueblo. También Bima instaló en Cherquenco una fundición para hacer y reparar piezas de la barraca y los aserraderos y un secador de madera. Don Antono Criado Pariente, fue por muchos años el administrador y jefe de la fundición. La gerencia de la empresa en el pueblo la ejercieron diferentes personas como don Victoriano García, Don Alberto Gálvez y otros, casi siempre de nacionalidad española o descendientes directos.

Sumando los trabajadores de los aserraderos, la barraca , fundición, administrativos , cargadores, fleteros, etc., Bima debe haber dado trabajo directo a unas quinientas personas en un pueblo que, en su mejor momento, no tuvo más de dos mil quinientos habitantes.

Entonces la vida de Cherquenco, en especial la del comercio dependían principalmente de esta empresa.,
salvo los aserraderos que trabajaban por temporadas, el resto de la empresa funcionaba todo el año.

En la barraca se producían todo tipo de maderas elaboradas, desde un simple listón de piso o un parquet hasta la moldura más sofisticada. Toda la producción era en madera nativa. El pino insigne aún no instalaba su reinado.

Trenes de carga, venían dos y tres veces por semana, a sacar su producción hacia los mercados de las grandes ciudades y del extranjero.

La barraca estaba ubicada en Calle Libertad, desde la Iglesia Católica hasta el fin del pueblo por el Poniente.

Bima era una empresa que respetaba la leyes laborales. Los obreros de la barraca trabajaban cuarenta y ocho horas semanales de lunes a sábado a mediodía. Los trabajadores estaban organizados en sindicato. La empresa construyó para muchos de sus trabajadores de planta que fueran casados ,una población que quedaba detrás de la industria y sus empleados vivían en unos bonitos chalet de dos pisos al lado de la barraca por calle Libertad. Jamás se atrasaba en el pago de los sueldos y cumplía con los requerimientos que las leyes establecían para ese tipo de labores en la época.

Ser trabajador de Bima daba estabilidad y prestigio.


Grupo de trabajadores de Bima en 1949. Abajo, en cuarto lugar, de izquierda a derecha el gerente Victoriano García.

En la industria trabajaron muchos y distinguidos vecinos de
Cherquenco como Floridor Landaeta, Juan y Gustavo González
Mella, Gerónimo Ulloa, Jaime Sánchez, Raúl Miño, Alfredo y
Aliro Escobar Otárola, Mario Carvajal, Isla. Trabajadores como
los Pantoja, Astudillo, Ortiz, Lucho Ruíz, Ibañez, formaban
parte del inventario de la empresa.

Se debe destacar que Bima, casi siempre, privilegió la contratación
de trabajadores del pueblo. Esto sirvió para una muy buena
integración, de la empresa y sus trabajadores, a las actividades
sociales, deportivas y culturales.




Club Deportivo Bima y dirigente Don Alfredo Escobar O. (Foto Ricardo Escobar Herrera)


Toda esta bonanza para Cherquenco empieza a derrumbarse, cuando un fatídico 25 de diciembre de 1960, se quema totalmente la barraca, la casa de la administración y algunas casas de los empleados. La empresa empieza a cerrar sus actividades y un par de años después vende todos sus activos.

A pesar de la instalación de otras barracas como Korach y Madesal, el pueblo empieza a decaer, se va gente, se cierran negocios, hay cesantía...



Incendio Barraca Bima, 25 de diciembre de 1960


Puede criticarse que la empresa después de sacar tanta riqueza de los bosques de Cherquenco quizás debió haber dejado algo más: debió reforestar y no lo hizo, pudo tener mejor a sus trabajadores, podría haber capacitado a jóvenes especialistas en el trabajo de la madera, por ejemplo. Pero en esos años no había una preocupación especial por el medio ambiente ,ni las leyes laborales protegían mucho al trabajador.

La empresa cesa totalmente sus funciones en Chile pocos años después y es difícil encontrar datos más precisos.

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Concepción, Región del Bío Bío, Chile