sábado, 24 de octubre de 2009

TIENDA "LA ESPAÑOLA"

" Tienda La Española", en Constitución con Deportes, en 1937.
Foto facilitada por Carlos Flores M.

La Tienda La Española, estaba ubicada en la esquina de las calles Constitución con Deportes y fue propiedad de Don Angel Gostín Pérez, desde 1922 aproximadamente. Años después, en 1829, Don Angel Gostín forma una sociedad con los hermanos Félix y Ángel Marín Pérez, para trabajar juntos en la tienda.

Es uno de los primeros locales comerciales importantes del pueblo.

Al lado del la tienda por calle Deportes, funcionaba el Hotel España, propiedad de Don Angel Gostín.

Esta sociedad se disolvió en 1949, porque don Angel Gostín se va de Cherquenco, igual Don Félix Marín. Se cierra el hotel y la tienda pasa a ser propiedad de Angel Marín P., ahora con el nombre de Tienda y Almacén La Gloria.

En la fotografía superior que debe ser de 1936, si la agrandan, se pueden observar estos detalles importantes:

_ El pueblo cuenta con luz eléctrica, producida por la Empresa de Don Juan Bta. Duhart.

_ La vereda está cubierta de tablones como se dijo en otro artículo.

_ Debe ser un día de Fiestas Patrias ó 12 de Octubre, pues están izadas las banderas de Chile y España. En esos años se permitía a los extranjeros izar la bandera de su país de origen y la bandera de Chile. Había un grupo de Scouts independiente, Don Rubén Muñoz era uno de sus dirigentes, que en estas fechas marchaba, al compás de su propia banda, y en esta esquina y frente a la casa de la administración de la Industria Bima, hacían un homenaje tocando la Canción Nacional y el Himno de España.

_ La casa alta del lado era de Don Lupercio Muñoz y al frente por Constitución estaba el almacén de Don Florencio Villablanca.

La misma casa en la decada de 1980

Sobre la misma casa de la tienda don Angel Marín construyó un segundo piso, para ocuparlo con su familia como casa habitación. Obra del maestro y Pastor Don Juan Muñoz, eran casas muy altas y de maderas chilenas nobles, como el pellín y raulí. Se bajo un metro el cielo raso y se subió el techo un metro más, conservando la misma planta con muy pequeñas variantes.

La Tienda y Almacén La Gloria permanecerá abierta hasta 1967, fecha en que el matrimonio Marín Andrade se traslada a vivir a Concepción.

La propiedad fue originalmente de don Carlos Peack, quien loteó muchos sitios cercanos a la línea del ferrocarril. Actualmente ( 2009) su propietario es Don Juan Vilugrón.



El tiempo pasa...la misma casa en 2005.


Ricardo Escobar Herrera: "Muchas veces pasé a comprar donde Don Angel. Era pasada obligada cuando iba donde mi tío Gabriel Martínez, en el Fundo Las Minas".

sábado, 10 de octubre de 2009

MATRIMONIO RIADI HAZBÚN

Sra. Victoria Habún y Don Bichara Riadi
(Foto Adriana Marín A.)

Este matrimonio cherquenquino estuvo formado por Don Bichara Riadi Herezi y la Sra Victoria Hazbún Sagredo.

Don Bichara natural de Palestina, llega a Chile en la decada de 1920, primero vive algún tiempo en Panguipulli para trasladarse pocos años después a Cherquenco

En Cherquenco Don Bichara y la Sra. Victoria son dueños del Almacén La Paloma, que estaba ubicado en la esquina de las calles Constitución y Japón, Además fueron empresarios madereros y explotaron junto a sus hijos un predio con bosque en el sector llamado Caivico, al sureste del pueblo.

La familia Riadi Hazbún es una familia tradicional de Cherquenco, además de Don Bichara vivieron y trabajaron en el pueblo sus paisanos Amador, María, Aurora y Antonio Riadi, también Fuad, Taufic y Juan Hazbún.

El matrimonio Riadi Hazbún eran parte de las actividades sociales, deportivas y de todo tipo que se realizaran en el pueblo.

Don Bichara era un tipo muy simpático, muy requerido en todas las fiestas y reuniones familiares o de amigos, pues a poco andar se transformaba en un gran animador. Buen contador de chistes, gustaba de enfatizar su acento árabe, pues así le resultaban mejores sus cuentos. Patentó el baile con una botella sobre su cabeza o sobre su pelada, mejor dicho, Éste era el baile obligado de toda fiesta.

Por Caivico, decía "cae' el vico" y muchas cosas por el estilo. Nunca perdió su acento árabe, que bien matizado con un español-chileno resultaba agradable de escuchar.

Fumaba mucho, demasiado quizás, lo que más tarde le pasaría la cuenta. Hacía sus propios cigarros y con la colilla del que terminaba de fumar prendía el siguiente. Siempre se le veía con el pucho en la boca.
Ya mayor sufre de problemas cardiorespiratorios, le instalan un marcapaso y debe dejar el cigarrillo, aunque no lo deja en un cien por ciento.
No era un hombre de hacerse problemas por pequeñeces, las dejaba pasar. Era un hombre tranquilo.





Don Bichara Riadi H. (album familiar)

La Sra. Victoria era una mujer extrovertida de mucha energía, siempre estaba encabezando y participando de alguna acción comunitaria, gustaba de participar activamente por sus candidatos en tiempos de elecciones, querida por la gente de escazos recursos... y hay de aquel, que le hiciera algo a sus chiquillos, pues los defendía a concho y por ellos era capaz de cualquier cosa. Apasionada en la defensa del pueblo árabe y si era necesario usar algún chilenismo en sus argumentos, no le hacía el quite.

Hay algo que hoy me llama la atención, fueron muy respetuosos de sus hijos y les permitieron desarrollarse con libertad, sin las restricciones ni castigos, comunes en las familias de la época.

Personas identificadas con el pueblo y, con razón, pues ayudaron a construirlo.

Su casa estaba abierta a los amigos para conversar, pasar a leer el diario, tomar una copa de vino tinto o jugar un partido de ajedrez.

Gustaba de levantarse temprano Don Bichara, prendía su "chuchamenea", tomaba mate y después le llevaba el pan a su nuera que vivía en un campo cercano.

El mate, un brasero, su tabaco, el diario y algún amigo nunca faltaban en su almacén. Leía bastante y estaba bien informado siempre. "Judeos de merda" era su comentario obligado después de leer un periódico arabe que recibía.

Todas las noches, asi nevara, se juntaban en nuestra casa un grupo de amigos a jugar brisca. Nunca faltó Don Bichara y su pucho, apagado a veces, pero siempre prendido a los labios.

La brisca nuestra de todos los días


Gente importante en la vida del pueblo, que se les extrañará siempre. Emprendedores. Amigos de toda la vida, llevamos una vida bastante cercana mi familia y los Riadi. Amistad que continúa enriquecida por lazos familiares.

De este matrimonio nacieron cuatro hijos: Fuad, Carmen, Farid y Ana, que por muchos años fueron líderes de la juventud cherquenquina, Carmen Reina de la Primavera, Farid, músico, galán insuperable y artista. Primer farandulero del pueblo.



Don Bichara Riadi con sus padres y hermanos, en Palestina en 1908. Primero de izquerda a derecha. Foto, Patricio Riadi M.




Faribeth Riadi Millas: "El Tata Bichara, el mejor de todos los tatas".

Erika Escobar Hidalgo: "Me parece ver a Don Bichara bailando con la botella en la cabeza. Con su cigarro, que lo llevaba pegado a la boca, porque hablaba sin sacárselo. Eramos muy amigas con mi hermana Doris de Katty y Ana.
Lindos tiempos"


Marcela Riadi Marín: " No sólo era símpático, sino también lindo. Lamento que no haya estado más tiempo con nosotros".



viernes, 9 de octubre de 2009

FAMILIA PINCHEIRA MALDONADO

Profesor Héctor Pincheira Bello (Foto Héctor Pincheira M.)


Familia formada por Héctor Pincheira Bello y Graciela Maldonado Montiel.
Ambos originarios de lugares muy lejanos, se conocen trabajando en la Escuela Pública de San Patricio donde se enamoran y casan en 1950.

Don Héctor pertenecía a una familia de San Patricio dedicada a la agricultura, hace sus estudios en la Escuela Normal de Chillán, trabaja un tiempo en Temuco y luego vuelve a su tierra natal.

La Sra. Graciela, natural de Castro, Chiloé, se titula de profesora en la Escuela Normal de Ancud y su primer nombramiento es en la Escuela de San Patrico. Su único contacto en la zona es Don Manuel Montiel Haro, hermano de su madre y que fue regidor y alcalde de Temuco en varios períodos.

Joven y muy buenamoza a Graciela le van durar poco la soledad y añoranzas de su querida Isla, porque, aquí en San Patricio, encuentra a su querido Tito, quien con galanterías y delicadezas conquista para siempre su corazón.

Luego de casados en el año 1952 se trasladan a vivir a Cherquenco donde ella asume como directora de la Escuela de Niñas N° 25 por jubilación de la Sra. Herminda Quiroz de Herrera y Don Héctor como profesor en la Escuela de Hombres N° 26.

En 1954 se unen ambas escuelas y la Sra. Graciela pasa a ser Sub Directora y don René Mellado Carrasco, Director. Cuando éste se va de Cherquenco asume como director de la escuela el Sr. Pincheira y sigue la Sra. Graciela como Sub Directora.

Profesora Graciela Maldonado Montiel (Foto Graciela Pincheira, 2008)


Don Tito y la Sra. Chela son de los matrimonios más queridos y conocidos del pueblo. Se integran en forma muy natural a todas las actividades y dejan una huella inborrable en su alumnos, apoderados, amigos y vecinos de Cherquenco.

Dice, Graciela su hija mayor " la solidaridad estaba internalizada en sus vidas. La puerta de la casa estuvo siempre abierta a quienes buscaban apoyo de cualquier naturaleza".

El Sr. Pincheira, viejo tercio radical, fue Superintendente del Cuerpo de Bomberos, socio de clubes deportivos y por algunos periodos Regidor y Alcalde de la Comuna de Vilcún.

Personalmente tengo un gran aprecio por ellos, fui su alumno un par de años, posteriormente su amigo y no los olvidaré.
Los recuerdo muy bien. Ella con una preciosa sonrisa, la más linda quizas, muy tierna, muy acogedora. Él siempre muy leal con sus alumnos, nos dio cariño, confianza y buenas enseñanzas. Lo siento pasar frente a mi casa, con su inconfundible tos, todos los días camino al trabajo.
De este matrimonio nacen Craciela, Patricia, Clotilde, Ximena, Marcela y Héctor. Hoy todos profesionales y a lo menos tres de las chicas son también profesoras.
Por razones de estudio de los hijos y en busca de mejores expectativas de vida emigran a Temuco en el año 1967, dejando una lista grande de amigos como los Devaud, Duhart, Escribano, Mustafá, González, Hetz, Montoya, Miño, y muchísimos más.


Los Pincheira Maldonado (Foto Héctor Pincheira M. 2008)

Don Héctor, fallece joven, a los 53 años en Temuco el año de 1978.
La Sra. Graciela vive actualmente en Temuco.




Graciela Pincheira M: " Mis padres fueron padrinos de baustizmo, confirmación y matrimonio de muchas personas, lo que los hizo compadres de medio Cherquenco".

Vanessa Hidalgo P. : " Orgullosa de mis abuelos"

miércoles, 30 de septiembre de 2009

FAMILIA VILLARROEL SANDOVAL


Familia formada por Don Luis Villarroel V. y la Sra. María Sandoval Inostroza. Antigua familia cherquenquina, Don Luis llega a pueblo después de haberse retirado del Cuerpo de Carabineros. Ejerció en Vilcún.

De este matrimonio nacen seis hijos: Walterio, Edith, Teresa, Dilma, Oscar y Pedro.

Tenían su local comercial en Calle Constitución, vecinos de la Sra. Alicia Astete R. y de Ramón Marín.

Don Luis y la Sra. María muy dedicados a sus quehaceres y a la crianza de sus chiquillos no participaban mucho de las actividades comunitarias. Claro que criar bien seis hijos depara bastante esfuerzo y deja poco tiempo a otras actividades.

Don Luis especialmente era de un carácter bien reservado, quizas un poco terco.

Familia Villarroel Sandoval y amigos

Pero, también con la misma seriedad, Don Lucho, le daba al puebo una tremenda alegría, todos los años era un placer asitir a su fonda dieciochera, amenizada por la orquesta familiar que componían él y sus hijos. Un ejemplo de empresa familiar.

Eran muy buenas las ramadas en Cherquenco y había siempre una sana competencia entre la ramada de don Rolando Marchant y la de Don Lucho, las dos eran las mejores.

De ahí le viene a Pedro Villarroel (Pedrito) la calidad artística que muestra en la interpretación del acordeón.

Linda familia la de don Lucho, que se mantiene muy unida.






domingo, 20 de septiembre de 2009

CALLE LIBERTAD

Casa de administración de Empresas Korach y Madesal en calle Libertad


Libertad fue siempre la calle donde se instalaron las industrias en Cherquenco.

En esta calle o en sus sectores aledaños estaban:

La Industria Bima, estaba en el extremo poniente de dicha arteria, desde la Iglesia Católica hasta el fin del pueblo. Aquí estaban también las casas que la empresa tenía para sus empleados, que eran unos chalets de madera bien bonitos. Bima también estaba implementando a continuación de la iglesia un parque con especies nativas y un centro deportivo.

Fundición Bima, a continuación de la barraca

Sobre Bima se habla en una publicación especial.

La Industria Maderera Korach, era una barraca grande con más de 50 trabajadores y estaba al final de calle José Miguel Carrera, propiedad de don Arturo Korach, empresario de origen húngaro.
Se creó un Club de Futbol con ese nombre .

Barraca Duhart, de propiedad de don Juan Bustista Duhart estaba en el extremo oriente de la calle Libertad, donde hace esquina con Mendoza. El Sr. Duhart fue un hombre importante en la provincia y llegó a ser intendente de Cautín por el año 1948. Era una barraca grande con más de 50 trabajadores.
Tenían un buen equipo de futbol llamado Audax F.C.
Don Juan Baustista era dueño de fundos madereros en el sector de Laguna de Quepe.
Fue la primera industria grande instalada en Cherquenco y cesó sus funciones en 1955.
Entre otras cosas esta empresa producía luz eléctrica para el pueblo, que se conectaba en las tardes al oscurecer y hasta las diez u once de la noche; también funcionaba en algunas oportunidades excepcionales como elecciones o un partido de fútbol de selección. Se producía con un generador movido por una caldera a vapor, la misma que movía la barraca. Era un servicio con un voltaje de 110 volts . En algunas casas el consumo registraba en un medidor y otras se pagaba por número de ampolletas.

No todo el mundo tenía acceso a la luz eléctrica por razones económicas, por lo cual, se usaban mucho las velas las lámparas y los chonchones a parafina. En menor medida lámparas a carburo.

La Primera Compañía de Bomberos lleva el nombre de Don Juan Bautista.

Barraca Madesal, (Maderas Sáez Ltda.) de los hermanos Sáez, sociedad con sede en Concepción. Esta empresa compró a don Arturo Korach todas sus instalaciones de barraca y fundos madereros cuando éste se fue de Cherquenco en el 1960 aproximadamente.
El equipo de fútbol cambió de nombre también.

Empresa Maderera de Don Carlos Venegas, tuvo sus oficinas en la esquina de José Miguel Carrera.

Había en Libertad algún comercio :

Peluquería Ruiz, una panadería en la esquina de la calle que va al cementerio, Bar de Sra. Elsa Marchant, un negocio de don José Wicki, negocio del Sr. Nova, Botica de don Gregorio Ferrada, Restaurant de don Celso Hidalgo, Zapatería de don Manuel Rodríguez, Tienda y Almacén de don José Guzmán y un par más.

No era el comercio el fuerte de esta calle, sino las industrias.




En Calle Libertad, Casa parroquial e Iglesia Católica

Antes de 1951 estaban en ese lado la Escuela de Hombres N° 26, en Calle J.M. Carrera y la Escuela N° 25 de niñas en la calle B. O'Higgins.

Como ya se ha dicho también en esta calle estaba el templo de la Iglesia Católica y una Capilla Evangélica, dirigida por el Pastor Don Juan Muñoz, al lado de Don Celso Hidalgo en Calle Manuel Rodíguez.

Nota: "Hoy existe en Calle Libertad un bario cívico, donde están la Biblioteca del pueblo, Oficinas Muncipales, un Jardín y Sala Cuna de la Junji, Oficina del Registro Electoral y Registro Civil e Identificación. Esto está casi en la esquina de J. M. Carrera".

sábado, 19 de septiembre de 2009

DON ANGEL GOSTIN PÉREZ


Don Angel Gostín Pérez y
su esposa Doña Cándida
Pérez, españoles, fueron
una de las primeras
familias extranjeras
que llegaron a
Cherquenco.
Los Gostín
Pérez llegan en 1922
poco después del
ferrocarril y el inicio
del auge maderero.
Eran de la Rioja.
Se instalaron a vivir en
la esquina de las calles
Constitución y Deportes,
en un sitio comprado a
Don Carlos Peack.
Explotaron en ese lugar el primer hotel que hubo en
el pueblo: Hotel España. Les fue bien pues eran muy
trabajadores y económicos como casi todos los emigrantes y
además en ese tiempo llegaba mucha gente de afuera a
trabajar o a hacer negocios al pueblo
En la misma esquina instala en sociedad con los hermanos Félix y
Angel Marín Pérez, en el año 1929, la Tienda la Española.
De este matrimonio nacen cuatro hijos: Silveria,Francisca, Luis
y Ricardo. Este último está sepultado en el cementerio local.
Don Angel Gostín abandona Cherquenco en 1949 a la muerte de
su señora Cándida y fallece en Santiago más o menos en 1965
después de haber vivido en Máfil, Vallenar y Santiago.




Angel Gostín y Cándida Pérez e hijos Francisca, Luis y Silveria.
Foto de 1920, Carlos Flores M.







domingo, 13 de septiembre de 2009

MATRIMONIO ESCOBAR HIDALGO

Matrimonio formado por don Rubén Aliro Escobar Otárola, oriundo de Vilcún y la Sra. Luisa Hidalgo
Umanzor, cherquenquina de nacimiento. Hija del matrimonio de Don Celso Hidalgo
y la Sra. Albertina Umanzor que vivieron siempre en calle Libertad con Manuel Rodríguez.
De este matrimonio nacen dos hijas Erika, actualmente en Argentina y Doris.
Don Rubén Aliro fue empleado administrativo de la empresa Bima y vivían en uno de las casas (chalets, se llamaban) para empleados que tenía Bima al lado de la barraca.
Don Rubén Aliro, era más conocido como Aliro, jugaba fútbol por el Club Deportivo Bima y era un mediocampista que sobresalia por su envergadura física y su buena técnica con el balón.
Dos hermanos de don Aliro también eran empleados en Bima. Don Alfredo y Don Jovel.
Familia muy católica y de una honestidad intachable. Destacaban por una bien cuidada educación y participaban activamente en las actividades comunitarias del pueblo.
Después de jubilar y algunos problemillas de salud se trasladan a vivir a Villa Regina, en Argentina junto a su hija Erika.
Erika es casada con el empresario argentino Hugo A. Danzi y tiene dos hijos.
Doris, tiene dos hijas, casada con Don Juan Marabolí Castro en Temuco..


Margot Benavides Carrasco: " Me gustaría estar cerca para
darles un gran abrazo, siempre los recuerdo".


martes, 8 de septiembre de 2009

"VITOCO DE CHERQUENCO" (Víctor González Mella)

Si. Vitoco fue un patrimonio del pueblo. Querido y recordado por todos.

Vitoco fue y será por siempre uno de los mejores amigos míos y de mi familia. Se ganó el cariño de toda mi familia cuando era compañero de mi hermano Raúl en el Instituto Comercial de Temuco. Ante una repentina enfermedad de éste en el internado donde estudiaban, Vitoco se amaneció una o dos noches cuidándolo. Desde ese momento se sella una amistad de vida.

Fue siempre un hombre bueno... bondad que se fue acentuando con los años a pesar de los golpes que le dió la vida.

Víctor nació en Cherquenco un 14 de mayo de 1935. Fue uno de los nueve hijos del matrimonio de don Luis González y la Sra. Beatriz Mella.

Se educó en Cherquenco en la Escuela de Hombres N° 26, que dirigía don Pedro Morales, hasta sexto año
primario. De ahí pasa a estudiar contabilidad al Instituto comercial de Temuco, dirigido también por otro ilustre maestro, Don Tiburcio Saavedra y, en el año 1955 recibe su título de Contador General aprobado con Distinción.

Debe ser junto al doctor Luis Gostín y a los profesores Edgardo Morales y "Chuma" Cantero uno de los primeros profesionales nacidos y criados en Cherquenco.

Ejerció siempre su profesión en la Comuna . Atendía con mucha responsabilidad y cariño a cada uno de sus clientes, especialmente los comerciantes de Cherquenco, que lo conocían desde pequeño. Nunca lucró con su profesión, él tenía un compromiso de amistad que sobrepasaba lo profesional con sus clientes. Cada cual le pagaba lo que podía y cómo podía.

Como buen contador era muy ordenado y planificado para todas sus cosas. No fue un hombre acudalado, pero se pudo dar los gustos materiales que quizo ya sea solo o con sus amigos y familiares.

Muy católico, jamás faltaba a misa. Incluso cuando el padre Oscaldo Vega estuvo enfermo de sus cuerdas vocales, él y otros amigos leían los evangelios y hacían prédicas en la misa.

Siempre estaba preocupado de sus padres, en especial de la Sra. Beatriz, de sus hermanas y hermanos, también de sus sobrinos y amigos.

Una o dos veces por semanas íbamos a casa de su hermano Gustavo y, junto a un rico "pichuncho" teníamos largas conversaciones con él y Sara. Le gustaba mucho ir a ver sus sobrinos.

Bueno con todo el mundo y amigo de casi todo Cherquenco.

Futbolista de excepción, buen pimponista y rayuelero, muy bueno para jugar brisca. Con mi padre hacían una pareja invencible, ajedrecista.

Era un experto cazador y rara vez se le escapaba una perdiz, una liebre u otro pajarraco de caza.

Dirigente de por vida del Deportivo Comercial, se preocuba desde el lavado de las camisetas hasta el más importante asunto administrativo. Siempre capitán del equipo.


Víctor siempre comprometido con el Deportivo Comercial


No lo recuerdo como un hombre muy participativo en política contingente, aunque creo, que una vez fue candidato a regidor.

Desde pequeño la vida fue diferente para Vitoco. A él le costó más que a los demás y logró empinarse por sobre todos, sin ambicionarlo. Debió soportar estoicamente muchas limitaciones y discriminaciones, sin sentir jamás rencor contra nadie... O quizas esto se le fue acumulando imperceptiblemente en algún rincón de su alma. Difícil saberlo.

En un día de viento y de nubes, como anuncio de una tempestad estival,bastante comunes en Cherquenco, En aquel verano de 1939, como todos los días, los niños de calle Mendoza se subían por jugar a las carretas que venían con madera de los aserraderos. Era algo usual que no llamaba la atención , y todos los chiquillos tenían habilidades en el juego. Nada distinto a los otros días, hasta que el pequeño Víctor, de sólo cuatro años, pisa mal y cae sin alcanzar a recuperarse. La rueda de la carreta, lenta y pesada cargada de madera le pasa por sobre su brazo derecho y lo priva para siempre de esa extremidad.

Desde ese momento todo fue más difícil para él. Y con mucho esfuerzo, de una en una, fue superando las adversidades. Triunfó en muchos aspectos de la vida. Nada era imposible para él, desde vestirse hasta manejar un vehículo, desde abrocharse los zapatos hasta llevar con rigurosa justeza un libro de contabilidad. Siempre se planteaba metas y las cumplia.

Sólo recuerdo haberlo ayudado a hacer el nudo de su corbata alguna vez y cortar la carne de su plato.

Participó en muchas actividades del pueblo y siempre fue admirado por su laboriosidad.

Compartí mucho con él, igual que el resto de mi familia. Recuerdo que asistimos a ver el Mundial del 62 a Santiago. Nos albergó la familia de Reinaldo Saba. Vimos todos los partidos de Santiago y uno en Viña del Mar. Cuando no había fútbol asistíamos a algún espectáculo, como uno de patinaje en el hielo, que en esos años era gran novedad y el estreno de la Pérgola de las Flores, entre otras cosas. Demás está decir que la mayor parte de los gastos los hizo él, yo era un cabro estudiante. Así de generoso era con sus amigos. Igual con mi madre hacían muchos proyectos de cómo modernizar el negocio, pues él ya vislumbraba que mi padre se estaba estancando como empresario.

Conviví a diario con Vitoco hasta 1965. Después nos seguiamos viendo en forma más esporádica, pues me vine a vivir a Concepción.

Siempre fue medio porfiado este Vitoco y a veces se le fijaban algunas ideas que con el correr de los años se fueron acentuando, pero nada muy alejado de la realidad de los demás.

Hay algún aspecto de la vida de Vitoco que yo no conocí bien y nadie, tal vez, lo sabe con certeza. Sabe Dios por que razones, este hombre tan bueno y querido por todos, jamás logró una estabilidad sentimental estable, al parecer, esa fue una falencia que lo marcó mucho.

Gozaba a mandibula batiente con los chistes de "Condorito", leía siempre Selecciones del Rider Digest, creía y realizó en lo material, su sueño americano, sin embargo algo le faltó...

Y Víctor, así tan callado como cuando llegaba a alguna parte, se nos va un 27 de septiembre de 1974, en silencio, sin aviso, repentinamente.

Alejandro Jodorowsky, pensador chileno, en su libro Evangelios para sanar (Grigalbo 2008), habla de los niveles de conciencia de las personas: "El nivel de conciencia cósmica comprende lo efímero de la materia que la alberga, comparada con el tiempo eterno y con el espacio infinito. Sabe que es un mínimo fragmento de la grandiosa creación divina, Reconoce que, si la muerte es sólo individual, la raza humana tiene la posibilidad de alcanzar a vivir tanto como vive el universo"..... acepta que la desintegración del cuerpo y de la mente individual es una necesidad sagrada y, desprendiéndose de toda posesión se entrega a la muerte en paz".


Mariela Battaglia Villalobos, dice : " El tío Vitoco, sin duda que a todos les ha hecho falta, pero en especial a mis padres ya que esperaba con mucha ilusión la llegada de mi hemana mayor que lleva su nombre, pues nació un mes después de la muerte del tío.
Mi mamá siempre lo recuerda con mucho cariño y le dice: "Vitoco sobre las nieves del Llaima... tu silueta grabada quedó" "

Ricardo y Rodolfo Fuentes Alarcón, dicen: " Una gran persona por lo que nos dice Gloria, mi madre. Siempre íbamos al cementerio a ver su tumba. A mi madre le dedicó muchos años de su vida ".

José H. Wiki V, dice, " Gran amigo y eterno rival de las canchas de fútbol. ¡ Grande Vitoco! "

sábado, 29 de agosto de 2009

CALLE MENDOZA


La Calle Mendoza ubicada al extremo Noreste de Cherquenco, conduce al barrio "El bajo". Calle Mendoza fue hasta mil novecientos cincuenta una arteria de mucha importancia y con mucho movimiento. Por ella se accedía al Puente Quepe antiguo, única forma de pasar directamente hacia y desde la zona cordillerana al pueblo.

Este antiguo puente no era colgante, era de madera sostenido por poderosas basas, seguramente se hizo aquí porque en esta parte el río es más angosto y no va tan abajo del nivel del terreno, su pista era de tablones, debe haber tenido unos viente metros de largo y unos quince de altura.

Entonces el movimiento de los sectores Laguna de Quepe, Danubio, Waldeck, Lleuque, Refugio Llaima y otros se hacía por Calle Mendoza: carretas con madera, jinetes de a caballo, transeuntes, camiones, arreos de animales. Todo pasaba por aquí.

Ya en mil novecientos cincuenta y uno ,cuando se habilitó el actual puente colgante, el antiguo puente estaba en muy mal estado y eran comunes los accidentes por rompimiento de sus viejos tablones.

Al lado del puente viejo se encontraba el Matadero Municipal y también el botadero de basuras.
La basura era retirada de las casas por una carreta con barandas tirada por bueyes un par de veces a la semana. Terminado el recorrido la basura se tiraba al río sin ningún cuidado por el medio ambiente.

También la carne era llevada desde el matadero en otra carreta cerrada y forrada en lata, hacia las carnicerías del pueblo. Se faenaban vacunos, cerdos y corderos.

Quizás el aspecto más pintoresco de esta calle es que por su vereda poniente pasaba un canal por una especie de acueducto de madera que llevaba agua a las industrias y que además era utilizado por bomberos en caso de incendios. Lo pintoresco es que la mayoría de las dueñas de casa de ese costado lavaban ahí la ropa de sus hogares, restregándola en pequeñas tablas dentadas y golpeándolas con gruesas paletas de madera, era algo bien propio de esa calle, se turnaban por días para hacer su noble función a fin de no estorbarse unas a otras. Vaya un homenaje para esas abnegadas madres.

Como el canal también pasaba por un costado de la cancha de futbol sus aguas servían para que se bañaran los deportistas después de jugar.
En la piscina del pueblo se usaba también esta agua que era muy helada.

No es conocido el por qué del nombre de la calle. En Cherquenco también hay un sector rural que se llama Colonia de Mendoza.


Karina Ramos D. : "Al final de la calle vivía la Luchita"

Sole Mardones G- : " Ahí me crié yo, cuántas veces me caí a ese famoso canal, fui feliz junto a mi familia"

Aida Reyes B.: "Viví en la casa que estaba en el matadero, muchos bellos recuerdos de esa calle. Recuerdo a las familias Moraga, Villagra, Garrido, Burgos, Valderrama, la Sra. Marta Vivanco, qué de añoranzas."

Mariella Battaglia V., " ¡Cómo olvidar la calle Mendoza si lo pasamos tan bien ! Se veía asomar el sol detrás del volcán desde mi ventana."

jueves, 27 de agosto de 2009

CALLE CONSTITUCION.


La Calle Constitución fue siempre la principal de Cherquenco porque es su entrada natural, es pasada obigada al sector cordillerano, porque es la calle con más densidad de población y era la calle más comercial del pueblo hasta hace unos años.

Hasta mil novecientos setenta era una calle de ripio con mucho barro en el invierno y mucha tierra en el verano, pero hermosa así nevada. Lo que no me gusta es su nombre y esos árboles feos que tiene y que siempre, como en todas partes, los mutilan. Debería llamarse Avenida Las Araucarias y estar flanqueada en todo su largo de estos hermosos árboles.

La vereda norte de la calle por allá por mil novecientos cuarenta estaba cubierta de tablones en su tramo de mayor movimiento, desde Mendoza hasta Covadonga, igual que en los pueblos de las películas de vaqueros había postes para amarrar los caballos. Tenía también muchas cantinas, el correo y telégrafo, los carabineros y algunos "malos" que después de una buena juerga donde Cotemalla o Mataco salían a correr sus caballos haciendo disparos al aire en la apacible noche cherquenquina. Muchos se acordarán todavía del "Mono Fuentes", de D. Valdés, de E. García del "Loco Hidalgo. Toda gente buena que se daba sus gustitos...

La principal característica de esta calle era la existencia de muchos locales comerciales. Señal de que en el pueblo corría dinero.

Si pudiéramos volver en el tiempo y hacemos un recorrido por esta calle y las calles adyacentes de Oriente a Poniente nos encontraríamos con estos negocios:

1- Luis González, venta de abarrotes y expendio de alcoholes.
2.- Familia Pérez, expendio de cervezas.
3.- Rolando Marchant y la Sra. Sara, restaurante, verdurería, cantina, abarrotes.
4,. Jorge Jiménez, mecánico, eléctrico e inventor de cualquier cosa.
5.- Familia Castillo, abarrotes otros.
6.- Hermanas Acuña, modistas
7.- Enrique Cantero, fábrica de zapatos y reparadora.
8.- Malki Aceitún, géneros y confecciones.
9.- Familia Mendoza, Pensión Mendoza
10.-Ramón Marín, Emporio El Gallo.
11.-Familia Pavez, venta de alcoholes
12.-Mahomed Mustafá, tienda
13.-Tito Cancino, carnicería y almacén
14.- Zapatería de Don Segundo Parada
15.-Antonio Riadi, géneros, confecciones, lanas, hilos.
16.-Familia Astete , almacén. (mamá de Pablo Astete)
17.-Celindo Cantero, peluquería barbería y expendio de alcoholes.
18-Bichara Riadi, Tienda y Almacén La Paloma
19.-Luchita Riffo, frutas y verduras
20.-Ide Quezada, quiosco de frutas y verduras.
21.-Familia Astete Ramos, almacén
22.-Luis Villarroel, Restaurante
23.-Yosuki Kuramochi, almacén
24.- María y Aurora Riadi, tienda
25.-Anibal San Martín, botica y almacén.
26.-Rubén Muñoz, Hotel y Restaurant Llaima y panadería
27.-Lupercio Muñoz, venta de cervezas y bebidas
28.-Angel Gostín, Hotel España y Tienda La Española
29.-Angel Marín, Tienda y Almacén La Gloria.
30.-Florencio Villablanca, Tienda y Almacén.
31.-Apolonio Zambrano, frutas y verduras
32.-José Larenas, carnicería y almacén
33.-Familia Miño, Compañía de Teléfonos.
34.-Un falte que vendía ropa usada.
35.-Humberto Cifuentes, Hotel Central y expendio de alcoholes.
36.-Elcira Lara y Selim Mustafá, tienda y Almacén
37.-Forentino Sáez, expendio de alcohol.
38.-Armando Villegas, carnicería.
39.-Alguna "casa de niñas" de cuyo nombre no me acuerdo...

Además aquí por el lado de Constitución funcionaban la Oficina de Distrito Municipal, dirigida por don Jorge Ellis, Los Carabineros, Juzgado de Policia Local, Registro Civil, Correos y Telégrafos, Cancha de Fútbol, Cancha de carreras a caballo y Cuerpo de Bomberos.

Era una calle con mucho movimiento, sobretodo los días sábados que eran días de pago en las industrias.

También era muy pintoresca en las grandes fiestas del dieciocho y para fin de año, llegaban de no sé donde vendedores callejeros vendiendo escarapelas, banderitas y escudos de lata para la solapa o el ojal del vestón, y mil chucherías más. No faltaba el organillero con un canario, loro o mono que sacaba la suerte en un papelito, los chinchineros, algodoneros de azúcar, las gitanas viendo la suerte y vendiendo la paila de cobre, don Apolonio y sus ricos helados, en fin mil cosas.

Las ramadas, el desfile, los juegos y competencias del dieciocho de septiembre se hacían en la cancha de fútbol y en la esquina de calle Japón y en la cancha misma todo era un jolgorio variopinto.

Por la cuneta de la vereda sur ,corría un canal con agua para llenar los estanques de los bomberos y usar en caso de incendio. También a ese costado estaban los quioscos de venta de frutas y verduras.

lunes, 24 de agosto de 2009

MATRIMONIO GONZÁLEZ MELLA

Don Luis González, (don Lucho) y la Sra. Beatriz Mella fueron uno de los matrimonios tradicionales de Cherquenco y dieron origen a una de las familias más conocidas y respetadas. Según Luis Candia, nieto, los orígenes de la familia Mella Quiroz estarían en Cunco, localidad cordillerana al sur de Cherquenco y en la misma longitud más o menos.

Este matrimonio vivió siempre en la calle Mendoza en una típica casa de madera de dos pisos.

Ahí don Lucho tenía un negocio de abarrotes y un expendio de bebidas alcohólicas.

Ambos fueron siempre muy reservados y de pocas amistades. Era raro verlos en alguna actividad fuera de su casa. A veces, la Sra. Beatriz asistía a misa totalmente vestida de negro y cubierta con un velo de igual color. Don Lucho alguna vez pasó camino a la estación de ferrocarriles en viaje de negocios a Temuco. Deben haber salido más, pero de alguna manera se las arreglaban para pasar inadvertidos. Típico matrimonio de principios del siglo veinte donde el trato era de un respetuoso usted.

Formaron una de las familias cherquenquinas más numerosas. Tuvieron y educaron muy bien a nueve hijos (as): Nidia, Alicia, Derna, Cesarea, Juan, Gustavo, Humberto, Víctor (Vitoco) y Esteban.
Las hijas fueron siempre muy reservadas como los padres, en cambio los varones sí se integraron a diferentes actividades del pueblo y eran muy conocidos, sobre todo Vitoco de quien hablaremos aparte.

Don Lucho, un tanto huraño aparentemente y la Sra. Beatriz un poco tímida eran muy atentos en su casa y de una honorabilidad a toda prueba.

CLUB DEPORTIVO COMERCIAL

El Club Deportivo Comercial, originalmente Comercial F.C., fue fundado en septiembre de 1937 por un grupo de amigos para participar en las competencias de Fiestas Patrias de ese año, ya que ninguno de los clubes existentes los identificaba. La idea prosperó y el club se quedó para siempre como una de las instituciones deportivas de más tradición en Cherquenco.

Su nombre se debe a que la mayor parte de los socios fundadores eran comerciantes.

Su primer presidente fue Angel Marín Pérez, quien dirigió el Club por diez años. Algunos de los socios fundadores fueron Rubén Muñoz, Pedro Morales Matamala, Rolando Marchant, Lupercio Muñoz, Nono Muñoz, Aladino Lara, Apolonio Zambrano, Poncho Miño, Bichara Riadi H, Raúl Miño, Malki Aceitún, Nene Badilla, Armando Villegas, Juan González Mella.

Desde su creación usó camisetas rojas y pantalón blanco. Siempre ha tenido destacada participación en las competencias locales y en sus permanentes visitas a otros lugares.

También fueron presidentes del club en diferentes épocas Pedro Morales M., Rubén Muñoz, Rolando Marchant, Hernán Naranjo, Edgardo Morales, Víctor González, Enrique Cantero, Julio Ramos, etc.

En él destacaron jugadores como: Armando y Luis Villegas, Selím Mustafá, Juan, Gustavo y Víctor (Vitoco) González Mella, Edgardo y Sergio Morales Muñoz, Romualdo Mendoza, Pelchín
Muñoz, Reinaldo Saba, Raúl Miño, Alfredo Escobar, Alfredo Jara, Eladio "Chilo" Zambrano, Nene Badilla, Hermanos Pozo, Beltrán, Vivanco, Worman, Gallegos, y muchos otros.

Los eternos rivales del Comercial eran el Sólex, que pasa después a ser Bima, Audax, equipo de la Industria Duhart, Colonia de Mendoza, Madesal e Independiente.

Muy esperados eran los torneos de verano en los campos, donde se competía todo el día con todos los equipos presentes, por trofeos que por lo general eran vaquillas, corderos, chuicas de vino y cajas de cerveza.

También en el verano Comercial organizaba un paseo anual a un campo cercano para toda la
familia comercialina. Se pasaba muy bien todo el día en diferentes competencias de brisca, rayuela y fútbol. Todo esto acompañado con un buen beber y yantar desde la chupilca mañanera hasta el asado de la tarde.

También el club tenía un equipo de rayuela sobresaliente donde destacaban Armando Moraga y Manuel Jara en distancias largas, principalmente.

Cuando era la oportunidad también se competía en pimpón, básquetbol y brisca.
Siempre en la fiestas de la primavera Comercial tuvo una activa participación con candidatas a reina, carros y murgas.



Luis Candia González: " Siendo uno de los 44 sobrinos de Víctor, Juan y Gustavo y otros gonzalitos, también jugué el la Primera y Segunda del comercial, partidos inolvidables".

viernes, 21 de agosto de 2009

FAMILIA ZAMBRANO MOLINET


Don Apolonio Zambrano y Elisa Molinet

FAMILIA ZAMBRANO MOLINET

Antigua familia de Cherquenco, siempre fueron del pueblo, al parecer llegaron a fines de 1920 provenientes de la zona central del país.

Queridos vecinos de Calle Deportes don Apolonio Zambrano y la Sra. Elizabeth Molinet , todos la conociámos como la Sra Chabela, podría ser Elisa.

Este matrimonio tenía un quiosco de venta de frutas y verduras en la esquina de Deportes con Constitución, en la vereda sur, frente a los almacenes de don Angel Marín y don Florencio Villablanca. Vivieron siempre al final de calle deportes al lado de la capilla evangélica.

Todos los viernes acudían a la feria de Temuco y volvían en algún camión de los que iban a vender leña, con todo tipo de frutas y verduras para abastecer por una semana al pueblo.
Junto con vender en el quiosco don Apolonio y alguno de sus hijos, recorrían el pueblo con sendos canastos colmados de productos. Era una empresa familiar y la Sra. Chabela atendía siempre el quiosco con alguna de sus hijas. En los buenos tiempos, por alla por la decada de 1950, las sandías y melones las traía don Apolonio directamente desde el productor en un carro de ferrocarril, que se estacionaba frente a su negocio para sr descargado. Esto era una fiesta.

Además de frutas don Apolonio era fabricante de helados artesanales. Nos peleabamos su barquillos de bocado, frutilla o algún otro sabor. Como refrigerante usaba nieve del Llaima, que traía en camiones desde la cordillera y la enterraba en un hoyo sombrío en su casa mezclada con aserrín de madera y sal común para que durara todo el verano sin derretirse. Mezclaba en un recipiente de acero inoxidable los ingredientes y en seguida lo colocaba dentro de otro depósito de madera de mayor diámetro y lo rodeaba de nieve por todos los costados. En seguida se hacía girar inumerables veces el bote (palabra que identificaba el depósito de los helados) hasta que estos, poco a poco iban cuajando, hasta estar terminados. Los días de verano cuando había fútbol y los fines de semana cuando había pago en las induatrias eran de mucha venta.

¡ Inolvidables los helados de don Apolonio !

Había que ponerle empeño, porque los Zambrano Molinet fueron muchos, ocho hijos a los que hubo que educar, vestir y alimentar: Isabel (Licha), Amado, Magaly, Eduardo (Güeñi), Eladio (Chilo), Pedro ( Moroco) y María.

Toda la famlia muy identificada con la vida del pueblo, parcipaban en las diferentes actividades de la localidad.




Norma y Amado, en el encuentro de Amigos de Cherquenco, febrero de 2010
El más conocido de todos indudablemente es Amado Zambrano Molinet. Nacido y criado en Cherquenco en los años de 1934 m/m. Participamos con él mil barbaridades. Un tipo luchador al que nunca nada le quedó chico. Aprendió desde niño el oficio de camionero y hacía milagros para que su destartalado Chevrolet del 40 y tanto funcionara siempre, aunque fuera con gangochos en los neumáticos. Aún corre bencina por sus venas y segun él, es capaz de armar un motor con los ojos vendados. Amado vive en Temuco, es un próspero empresario de la leña. Atrás quedaron esos años de tantas aventuras y sacrificios. Conquistó una hermosa como valiosa mujer, Norma Rodríguez, y juntos gozan de una hermosa familia.
Lo que Amado no deja, aparte de los camiones, es su cariño por el Deportivo Comercial" y su pueblo natal.
Grande Amado.



Craciela Pincheira M. : "Los helados de don Apolonio. Nunca más esos ricos sabores".

sábado, 4 de julio de 2009

MATRIMONIO MARIN - ANDRADE 1936.


Angel Marín Pérez y Metodia del C. Andrade
Godoy se casaron, en Cherquenco un cinco de
enero de 1936. Vivieron en el pueblo hasta 1967.

Angel era hijo de inmigrantes españoles que llegaron a
la comuna de Freire (Allipén), en el año 1895,  llega a
trabajar a Cherquenco en el 1927, junto a su hermano
Félix.

Metodia, natural de Coronel, llega a Cherquenco más o
menos en la misma fecha. Su padre don Gregorio
Andrade Garrido, empleado de la Compañía
Carbonífera Federico Schwager viene a hacerse cargo
de la administración del fundo   Las Minas (Santa
Carolina) que la empresa había adquirido a don Carlos
Keller, para abastecer de madera y carne principalmente
a los trabajadores del mineral.

Los Marín Andrade fueron comerciantes toda su vida.
Eran socios con Angel Gostín en la Tienda La Española,
ubicada en la esquina de las calles Deportes y
Constitución. Posteriormente al disolverse la sociedad el
negocio pasa a llamarse Tienda y Almacén La Gloria,
por lo de Angel, decía él.
También incursionó en el negocio maderero. Tuvo con su
hermano Félix una barraquita conocida como "El Piojo"
en calle Deportes, donde de fabricaban palos de escoba y
rodrigones que eran postes de dos por dos pulgadas y
dos metros de largo que se usaban como tutores en la
viñas . Compraba y vendía,  merengues, o husos, que eran
unos postes labrados a hacha y azuela.
Un matrimonio muy identificado con el pueblo que
participaban en todas las actividades donde fuera necesario
y que gozaron siempre de muy alta estima entre sus
coterráneos. Don Angel fue fundador y primer presidente
del Deportivo Comercial entre 1937 y 1947,  Presidente
vitalicio del Comité de Fiestas Patrias, Juez de Policía Local,
Regidor y Alcalde de la comuna de Vilcún, Presidente del
Club Social ...y muchas cosas más..., pero sobre todo fue
un hombre bueno.


   El  Alcalde (S) Angel Marín en la inaguración de la piscina del pueblo en  1963


Era un tipo alegre, siempre con una sonrisa a flor de labios,
muy trabajador y respetuoso de las personas y sus
compromisos.

Gustaba de reirse y jactarse de pequeñas anédotas donde
él rara vez salía mal parado. Como cuando sus amigos Pedro
Morales, Félix Marín, Lupercio Muñoz, el jefe de estación y
otros expertos cazadores lo invitaron a cazar.         El fue por
 acompañarlos y no llevó escopeta ,sino que recogió un palo y lo
 llebaba como bastón.     Peinaron un potrero cazando perdices,
 torcazas y...de repente aparece una liebre a la cual todos los
cazadores le disparan los dos cartuchos de su escopeta y la liebre
siguíó corriendo como si nada... Él de un salto se escondió detrás
de un tronco cuando vio venir la liebre y con un certero golpe de
su improvisado bastón le sacó la contumelia al bicharraco.

Otra vez contaba que la hija de un amigo cacique indio
se enamoró de un español.   El padre ofendido,  en pleno mes de
enero, cuando abundan los tábanos, la amarró desnuda a un tronco
gritándole " ¡ No te gustó lo pañol.  Pícala tabano! ".

Claro que nunca contó que los cazadores se cobraron revancha y
en cierta ocasión le hacen disparar a un tiuque por una torcaza. 

Doña Metodia igual participaba en muchas
actividades, ayudaba mucho en el almacén y crió cinco
chiquillos.            Era una persona muy amable con los
clientes sin importar su condición y gustaba de recibir
amigos en su casa.

Prueba del cariño de la gente, es que fueron padrinos de
bautizo, de primera comunión y otras ceremonias de
innumerables chicos del pueblo.  Sus compadres y comadres
se contaban por decenas.

Vivieron primero en una casa de dos pisos que está en
Libertad con J.M.Carrera,  después en calle Deportes
frente a la Iglesia Bautista del pueblo y  finalmente en
Deportes con Constitución en una  inmensa casa de dos
pisos que fue vendida a la familia Vilugrón.

Siempre gozaron de la vecindad de muy buenas familias
del pueblo, como los Morales Muñoz, los Zambrano Molinet,
los Peña y Cárdenas Peña, los Muñoz Illesca, los Villablanca
Quezada, los Ocares. los Naranjo.

Todas las santas noches del año, aunque nevara, después
de comida había juego de naipes en casa de los Marín
Andrade, se jugaba sólo por entretención y compartir,
principalmente brisca. No faltaban amigos como Bichara
Riadi, Víctor González (Vitoco), Aníbal San Martín, Tito
Cancino, Selim Mustafá o algún otro parroquiano.

Siempre quisieron mucho a su pueblo y cuando por razones
económicas, dejan Cherquenco en 1967 para instalarse con un
almacén en Concepción, no dejan jamás de acordarse de su
querido pueblo.  Sobre todo sufrieron mucho con la situación
política y social durante los años de 1970, en una ciudad como
Concepción, que era el centro de los movimientos de izquerda
chilenos. Ellos, personas conservadoras, y ya de cierta edad
quizas hubieren querido seguir viviendo en la tranquilidad de
su terruño donde pasaron los mejores momentos de su vida,
sin duda.

De este matrimonio nacen seis hijos: Victoria, Raúl, Olga,
Angel, Adriana y Enriqueta fallecida prematuramente.
Igual que sus padres no olvidan su pueblo, siempre están
acordándose de personas, cosas, lugares y muy a menudo
lo visitan.

Angel, mi padre, fallece en 1982, Metodia en 1990, Raúl en 1976,
todos en Concepción y Enriqueta en Cherquenco en 1937.

Datos personales

Mi foto
Concepción, Región del Bío Bío, Chile